martes, 3 de mayo de 2011

En cuento a guionistas…

… hace muy poco empecé a ver dos series nuevas, o al menos nuevas para mí. Estas series son Game of Thrones de HBO y The Event de NBC. El contraste entre la forma en que están escritos las dos series me llamó la atención. Este contraste es, en mi opinión, la diferencia entre lo bien escrito y lo que vende.

En los últimos tiempos se ha dado una explosión de series dramáticas que utilizan el recurso de lo desconocido como centro. Recuerdo como ejemplos el tan querido John Doe y para nombrar series más conocidas Lost, Fringe, Fast Fordward, Jericho, The Event, 4400, etc. Me sorprende inclusive como me afectan. Viendo Game of Thrones recuerdo que siempre me atrapaba una historia donde quería saber que iba a suceder después. Realmente quería ver ese próximo capítulo YA. En esta nueva escuela del guión, el interés es saber que sucedió antes y que no nos están diciendo. La expectativa al próximo capítulo no es saber que va a pasar, sino más bien ver cuándo nos van a decir lo que pasó. Así nos comemos temporadas enteras en las que no resuelven nada, se escriben historias paralelas y la gran pregunta nunca es resuelta hasta el final de la serie, o ni siquiera en ese momento. Me detuve a pensar por qué y la respuesta que me vino a la mente, aunque quizás incorrecta, es que es más fácil de escribir. A mi parecer, es más fácil escribir cosas inconclusas alrededor de algo construido sobre aire, es decir, un dogma, una base, un centro que todavía no ha sido formulado. Luego de vender varias temporadas es tiempo de ver que se hizo y conectarlo todo. Ahora, no solo me parece una estafa para el espectador, sino también un gran detrimento del medio. Dado que la fórmula se sigue repitiendo indefinidamente hasta que a alguien se le ocurra algo nuevo.

No tengo nada contra las series de misterio sin sentido, más que justamente no encontrarles sentido. Dejé de ver series y tiré libros y apagué películas por estos motivos y actualmente hasta reniego de ver cosas nuevas. Me gustaría tener la capacidad de escribir pero no la tengo y, así inclusive, creo poder escribir misterio sin sustento y, después recibir mi dinero, atar todos los cabos que dejé con algún final descolgado, total la plata ya la hice.

El problema además parece ser infeccioso. Series de otros “rubros” están copiando el formato. Stargate por ejemplo siempre fue lo que yo consideré una serie de ciencia ficción y acción. Acción porque si. De esas series para ver si pensar mucho y que tienen navecitas y aliens y rayos laser y cosas que explotan. En su más reciente entrega, Stargate Universe, la serie se transforma en un híbrido con Lost, con una nave sin control en vez de una isla, los mismos flashbacks, problemas con “otros” que conviven o persiguen la nave/isla, viajes en el tiempo, gente que solo ven algunos pero que no está ahi en realidad.

Gracias a Crom, existen todavía cosas escritas “como antes”, que dan ganas de verlas si se les da la oportunidad. Que nos atrapan y queremos saber más aunque la premisa sea clara desde un primer momento. Saber más, no querer saber lo único que no nos dicen. Y es a través de este blog que agradezco a mi manera a HBO, al cine independiente, a los libros viejos y a mis historietas europeas, que si no fuese por todo ello mi única manera de entretenimiento restante sería la vivorita del celular.